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Mis juegos de mesa preferidos

Hoy cambiamos un poco de tercio y vamos a hablar de juegos de mesa y en concreto de los que a mi más me gustan.

Si habéis leído alguno de los artículos que aquí colgamos ya sabréis que mi juego preferido es el Blood Bowl pero para este artículo quiero hablar de juegos de mesa de toda la vida, de los que pueden llamar la atención a todo el mundo y no solo a los fans de los muñecos de plastiquete. Mi intención no es hacer un análisis exhaustivo de ellos ni explicaros las reglas (para eso está BGG) sino solo comentar algunos de los juegos que más he disfrutado. Vamos a ello:

Nunca construir un barrio fue tan divertido.

Este es un juego que recomiendo a menudo en la tienda. Muchos me habréis oído decir que la primera vez que me lo explicaron me quede un poco como meeehh. No me parecía nada del otro mundo pero se le podía echar un tiento. Una partida después he de reconocer que estaba con los ojos como platos, sorprendido de lo que daba de si un juego tan sencillo. El método de elección de profesión cada turno es lo que le da chiste al juego y donde está el verdadero intríngulis de todo.

Hay varias versiones del juego, aunque actualmente son dos las que se ofrecen. Por un lado esta el Clásico, muy barato y fácil de transportar y por otro la edición más completa, que nos trae tokens de mejor calidad y nuevas cartas de edificios y profesiones. Si todavía no lo habéis probado os recomiendo el primero pero si ya lo jugasteis y os gustó la última versión da mucho más juego.

No solo los aventureros tienen que sacar beneficio de sus andanzas.

Este juego lo conocí de casualidad cuando estábamos buscando un juego barato para completar un regalo de cumpleaños de un amigo. Nos resultó curioso, lo compramos y al final resultó ser lo mejor de todo lo que regalamos.

En este juego tomamos el papel de mercaderes que queremos conseguir el máximo dinero posible de los incautos aventureros que vienen a comprar sus suministros al mercado. Hemos de pujar por los objetos que creemos mas interesantes y luego tratar de conseguir el máximo precio posible por ellos. Pero cuidado, si nuestros precios son excesivos la competencia puede boicotearnos y hacer que no vendamos nada. Esto se traduce en un juego de negociación entre los jugadores en el que al final los puñales acaban volando por el aire y tendremos que caminar en la fina línea entre fiarnos de la palabra de los demás o traicionarlos antes de que ellos lo hagan.

Por desgracia el juego no está traducido al español y no es fácil de encontrar pero si teneis la oportunidad y manejais un poco el inglés es uno que sin lugar a dudas os recomiendo.

Cualquiera de nosotros podría ser un Cylon.

Cada vez que alguien me dice que el Munchkin es un juego de perder amigos yo me acuerdo de mis partidas al Battlestar Galactica y me rio. Si señores, cualquier discusión o pelea que hayáis tenido jugando a un juego es peccata minuta con lo que puede ocurrir en este juego.

Si bien es un juego ambientado en una serie de televisión no es necesario haberla visto para disfrutarlo (aunque la recomiendo, es brutal). En el tomaremos el papel de una serie de personajes que trata de llevar un convoy de naves hasta un planeta que colonizar y donde vivir. Y si ya de por si es difícil imagínate si alguno de tus compañeros es en realidad un cyborg asesino infiltrado. He de reconocer que este tipo de juegos “cooperativo pero no me puedo fiar ni de mi sombra” me encantan y de momento este es el que más me gusta. Tengo un amigo que dice que con las expansiones es aún mejor pero yo con el juego básico ya tengo de sobra para disfrutar.

Todo el mundo quiere cogerse al Barón Rojo al jugar a esto.

Por desgracia este juego está totalmente descatalogado pero la verdad es que siempre me pareció una gozada. Nos convertimos en un as de la aviación de la primera guerra mundial y tenemos que luchar contra otros pilotos, tratando de adivinar sus movimientos y colocando en la mejor posición posible para ametrallarlos.

Actualmente hay varios juegos que derivan de este como el Tanks o el X-Wing pero no son más que variaciones sobre este. El Wings of War es el más sencillo de todos y con el que os será mas fácil jugar con cualquier amigo o familiar pero si os gusta el juego más competitivo hay que reconocer que el X-Wing es el más completo y que más posibilidades diferentes ofrece.

Como convertirse en un magnate inmobiliario con 10 años.

Este juego nunca fue mío, sino que era de mi vecina pero aún así lo jugamos mil y una veces en las tardes de verano. Más simple que el mecanismo de un chupete pero te permitía jugar a ser un millonario con grandes propiedades sin echarte una partida eterna y tremendamente aburrida al Monopoly.

Actualmente la versión que hay es un poco diferente y ya estoy algo mayor para poder disfrutar de un juego tan infantil como este pero siempre tendré al lado de mi corazoncito un hueco para la época en la que trataba de dominar el mercado hotelero invirtiendo dinero en el Boomerang y el L’Étoile.

Imitar a Fernando Alonso pero echándole la culpa a los dados en vez de al equipo.

Sin duda mi juego de carreras preferido. Pilota tu coche en una trepidante carrera a lo largo de los circuitos de formula 1 más conocidos del mundo e intenta rebasar a tus contrincantes sin forzar en exceso el motor o cargarte las ruedas. Y por si fuera poco también hay posibilidad de hacer carreras ilegales en circuitos urbanos.

Formula D ha sido un fijo entre mis favoritos desde que lo probé. Necesitas cierta suerte con los dados y calcular bien como hacer las curvas pero eso hace que sea un juego muy divertido si lo juegas con mucha gente. De hecho en War Lotus todas las Nocheviejas hacemos la Copa War Lotus de Formula D y es uno de los momentos mas divertidos del año.

Con esto empezó todo para mi.

Y evidentemente teníamos que terminar con este juego pues fue mi inicio en el mundo de las miniaturas. Unas navidades mi hermano y yo pedimos esto para Reyes y cuando nos lo trajeron se convirtió en nuestro juego de cabecera. La campaña básica la fundimos en poco tiempo y pronto empezamos a crear nuestros propios retos (gracias a la fotocopiadora de la oficina de mi padre).

Es evidente que el Heroquest está más que superado en cuestión de miniaturas, jugabilidad y reglas (y más si pensamos en el bodrio de reglas que se INVENTARON para la edición española) pero para mi este siempre será EL juego y lo recordaré con enorme cariño.

Y hasta aquí hemos llegado. Hay muchos juegos que me dejo en el tintero, como el Bang! (en italiano, antes de editarse en español), el juego del diccionario (playa, diccionario y chupitos, plan sin fisuras) o el Catan (que sin ser de mis preferidos me valió un mote que me duró años) pero en realidad son juegos más anecdóticos, no los que verdaderamente me han marcado.

Espero que os haya gustado este pequeño repaso a estos juegos que tanto he disfrutado y a los que he dedicado cientos de horas. ¿Y vosotros, cual es ese juego que siempre recordareis?

Por Alvaro, el tendero maligno